Quien no conoce la historia tiende a repetirla, dicen por ahí.
Esta fue una nota que escribí el 11 de noviembre de 2010 en el momento en que el Partido Conservador presentó nuevamente la reforma para penalizar el aborto.
Creo que aún son relevantes las ideas de fondo y quiero nuevamente compartirlo.
El Partido Conservador presentará una reforma constitucional aboliendo el aborto en cualquier tipo de circunstancias, ignorando el fallo de la Corte Constitucional en sentencia T-388 del 2009, donde, como muchos ya sabemos, despenalizo el aborto en tres circunstancias; cuando embarazo constituye peligro para la vida o la salud de la mujer, cuando el embarazo es resultado de una violación o cuando existe malformación del feto.
Los argumentos del Partido Conservador se centran en el catolicismo y la protección a la vida, hasta el día de ayer habían recibido solo el apoyo de la iglesia, pero una cantidad considerada de personas se ha venido sumando a esta iniciativa, como lo demuestra el artículo de Semana.com: ¿Qué tan 'godos' son los bogotanos?; ya que no solo el tema del aborto entra en discusión, sino los derechos a parejas homosexuales, la adopción de las mismas, legalización de la droga, penas severas contra menores infractores, entre otros temas.
Frente al aborto debemos señalar lo siguiente: de 400.000 embarazos que se presentan al año en Colombia, el 24% termina en aborto y 26% en nacimientos no planeados, es decir, que el 50% de los embarazos no son deseados, por lo menos 120.000 mujeres mueren por un aborto mal practicado (clandestino), donde un 70% se debe a la realización en las peores condiciones de higiene, mas grave aún, cuando un aborto es mal practicado las mujeres que llegan a un centro médico, son registradas bajo una peritonitis, lo que nos indica que la cifra es mucho más grande, pero es cierto, la legalización parcial que dio la Corte no acabó, ni acabará con los abortos clandestinos.
Lo anterior nos lleva inevitablemente a un problema de salud pública, que por lo visto el Partido Conservador no prevé, en contra peso colocan un asunto de "ética". Han olvidado por completo que la Constitución es clara al decir que Colombia es un Estado laico, quieren que, lo que para la iglesia es pecado, para todos sea delito. Esta idea no es nueva, de hecho creció desde que el ex presidente Uribe estando en el poder, le dio al Partido Conservador y a la iglesia un espacio amplio de apoyo, y por citar un ejemplo les recuerdo: Uribe encabezaba la lista frente a la penalización de la dosis mínima, a la par cuando el Vaticano afirmaba que el uso del condón era un pecado, pero, ¿Qué relación existe entre estos dos? Una muy sencilla, los dos plantearon todo bajo una concepción de “sociedad ideal” ignorando todo tipo de avances en materia de política y pensamiento libre, años después, el Partido Conservador junto a la iglesia pretenden nuevamente construir un gobierno junto con la iglesia, como en los pasados siglos.
Desde otro punto de vista, el aborto, como lo indica Ayn Rand, es mucho más amplia que la interrupción del embarazo, es una cuestión de la vida entera de los padres, “la paternidad (en los jóvenes) los fuerza a renunciar a su futuro y los condena a una vida de trabajo pesado, sin esperanza, de esclavitud a las necesidades físicas y financieras de un niño (…) si algunos de ustedes están confundidos o fueron engañados con el argumento de que las células de un embrión son células humanas vivas, recuerde que también lo son todas las células del cuerpo, incluyendo cabello, uñas y que cortarlas es un asesinato, de acuerdo a esta ideología particular (…) ¿Con que derecho alguien reclama el poder de disponer de las vidas de otros dictando sus elecciones personales? (…) Cuando traes niños al mundo sacrifica tu propia soberanía, y te conviertes en un medio para un fin, el fin es la preocupación primordial por los niños. El derecho primario envuelto no es el derecho de un niño no-nacido, ni de la familia, ni de la sociedad, no de Dios. El derecho primario es uno en el que en los discursos actuales sobre el asunto, pocas voces, si alguna, han tenido el coraje de defender: El derecho de los hombres y mujeres a su propia vida y felicidad, el derecho a no ser considerado el medio para ningún fin.”
Estamos frente a una sociedad donde es mas “ético” y “moral” llevar a prisión, con una rígida pena, a la niña de 15 años violada que decidió abortar porque su vida estaba en peligro, que a quien abuso de ella, que seguramente su pena no será tan dura.
La iglesia tiene una ferviente lucha en contra de la despenalización del aborto, pero tampoco se le ve la misma pasión en declarar contra los múltiples casos de violación a la vida, del que tanto alardean de proteger, mucho más, imponen la iglesia sobre el cuerpo de la mujer y ella debe ser, como dice Ayn Rand, considerada un fin, para saciar los caprichos de la absurda “moral” social. ¿No debería ser la misma mujer, la que decida sobre su libertad, su vida sexual, su prevalencia a ser feliz, libre y autónoma? ¿Quién es quién para decidir por ella? ¿Alguien pregunta qué es lo que ella quiere? ¿Acaso el Partido Conservador ayuda a las mujeres cabeza de familia, o, cual es el plan para subsidiar a las menores embarazadas?
Si los hombres pudiéramos quedar embarazados. ¿Hace cuánto tiempo se habría despenalizado el aborto totalmente?
Llevo un año tratando de darle un
rumbo a mi blog, que pequeño, malo y todo lo que se quiera mantengo con cariño, porque de
los espacios que me he codeado en muchas ocasiones este parece ser el único
donde puedo decir lo que pienso, creo y siento abiertamente, sin la pequeña
dosis de hipocresía que exige la sociedad para mantener el “orden” y “común” de
las cosas.
Aunque un año no es nada de
tiempo, mirar las entradas pasadas; esa terrible forma de redacción que ha mejorado
sutilmente (o eso creo); las personas que comentaban y ya no están; los que
siempre han estado; los trolls, algunos muy buenos y otros que pasaron por
idiotas; excelentes bloggers que conocí en este tiempo; todas esas cosas que
sentí en X momento, marcan después de todo una línea que no quiero perder.
Un año desde la primera entrada y
aún no he dicho nada, todavía no tengo marcado un plan y no sé qué es lo que
quiero.
Tan solo dejar
constancia de eso que en su momento me dio pie para escribir algo, con palabras
rebuscadas, pero leal a eso que sentí, sea tristeza, dolor, alegría y de pronto demostrar que ningún hombre es una isla después de todo.
Quiero que se
mantenga la razón de hacerlo: porque quiero y me gusta.
Feliz cumpleaños a este blog,
que gratamente se cruzó con el nacimiento de mi hermana, hoy, 25 de Septiembre
de 2011, que aunque estemos lejos, inicio nuevamente una lucha contra la distancia. Agradezco las palabras que ya recibí por parte de ustedes…
A pesar de la cantidad de trabajo
que se me vino encima esta semana, procuré participar activamente en lo del
#BloggerSecreto, una idea diferente, bacana y que desde que leí sobre ella me
llamó mucho la atención.
A muchos de los bloggers que participaron
ya los conocía, a otros definitivamente los seguiré leyendo. En lo personal
creo que el juego cumplió con el objetivo: integración y diversión.Y bueno, encontré en la actividad algo para
bajar el estrés de la oficina o el de la universidad, aunque en estos días me
quedó casi imposible seguir el desarrollo del juego.
Ahora sí, entrando en materia,
reconozco que me gustó mucho las temáticas de Blogger Secreto,
entre otras cosas porque logra lo que muchas veces busco y es ese análisis
detallado, profundo y encaminado a una lógica conclusión.
No les hablo de otra persona que
del señor @SebastianReyesE y su blog Una Experiencia De Vida,
difícilmente podría encajarlo en una categoría como política, historia,
personal. Creo que es un Blog que abarca mucho (por lo que me costó tanto
endulzarlo como de verdad le habría gustado, mis disculpas por eso) y que vale
la pena leer, personalmente comparto muchas de sus opiniones y espero siga creciendo, llamando mas seguidores y lo mas importante, que siga escribiendo cada post con tal dedicación.
Sí, participe con la cuenta @SebastianR_Scrt
y la verdad no fui el más claro con las pistas, sobre todo con la última, los
números 37 - 45 - 29 – 60 No eran otra cosa que 37: Seguidores; 45: Post de lo
que lleva el 2011; 29: Post del 2010 y 60: Seguidores en Facebook. Parece
complicado, pero no si revisan bien a la derecha de este blog… Bueno, puede que sea algo
complicado de adivinar.
En todo caso, solo me queda decir
que muchas gracias a todos los que se le apuntaron a la idea, me gustaron
muchas endulzadas, sobre todo a quien yo le salí de Blogger Secreto y al señor
Sebastian que encantado de haber conocido su blog, que por supuesto ya lo sigo
y que lo seguiré leyendo con el mismo gusto con que lo hice para conocerlo más.
Por cierto, no lo olvidé, también
le deseo un muy feliz cumpleaños, que la pase del carajo con la gente que
quiere, desde Bogotá un brindis por eso.
Y ahora me miras a los ojos y preguntas
que nos queda de todo esto…
Nos queda la suerte de la que
sigo creyendo, es justa e imparcial; nos quedan infinitas canciones para
aliviar el corazón y otro montón para deshacerlo nuevamente; nos queda Benedetti, Sabines, Barba Jacob y Duque de Rivas; nos quedan los
lugares que no nos conocen y que seguirán esperando vernos llegar juntos, y de
no ser así, estarán intactos suspendidos en el tiempo; nos quedan momentos en fotografías
y fotografías en la memoria; nos queda un paisaje a nuestras espaldas gris y oscuro, pero adelante unos cuantos para revivir la ilusión; nos queda un presente que empieza con el abrir de
tus ojos en las mañanas y hace una pausa cuando los cierras al dormir; nos
quedan mentiras por decir y verdades que callar; nos queda aprender a olvidar.
Nos queda, el mejor recuerdo de
los dos, contra todo pronóstico de olvido y nos queda la ilusión, de no vernos en
sueños, sino en la realidad, de la que tanto solíamos escapar.
Aunque no podemos adivinar el tiempo que será, sí que tenemos, al menos, el derecho de imaginar el que queremos que sea. En 1948 y en 1976, las Naciones Unidas proclamaron extensas listas de derechos humanos; pero la inmensa mayoría de la humanidad no tiene más que el derecho de ver, oír y callar.
¿Qué tal si empezamos a ejercer el jamás proclamado derecho de soñar? ¿Qué tal si deliramos, por un ratito? Vamos a clavar los ojos más allá de la infamia, para adivinar otro mundo posible:
El aire estará limpio de todo veneno que no venga de los miedos humanos y de las humanas pasiones;
En las calles, los automóviles serán aplastados por los perros;
La gente no será manejada por el automóvil, ni será programada por la computadora, ni será comprada por el supermercado, ni será mirada por el televisor;
El televisor dejará de ser el miembro más importante de la familia, y será tratado como la plancha o el lavarropas;
La gente trabajará para vivir, en lugar de vivir para trabajar;
Se incorporará a los códigos penales el delito de estupidez, que cometen quienes viven por tener o por ganar, en vez de vivir por vivir nomás, como canta el pájaro sin saber que canta y como juega el niño sin saber que juega;
En ningún país irán presos los muchachos que se nieguen a cumplir el servicio militar, sino los que quieran cumplirlo;
Los economistas no llamarán nivel de vida al nivel de consumo, ni llamarán calidad de vida a la cantidad de cosas;
Los cocineros no creerán que a las langostas les encanta que las hiervan vivas;
Los historiadores no creerán que a los países les encanta ser invadidos;
Los políticos no creerán que a los pobres les encanta comer promesas;
La solemnidad se dejará de creer que es una virtud, y nadie tomará en serio a nadie que no sea capaz de tomarse el pelo;
La muerte y el dinero perderán sus mágicos poderes, y ni por defunción ni por fortuna se convertirá el canalla en virtuoso caballero;
Nadie será considerado héroe ni tonto por hacer lo que cree justo en lugar de hacer lo que más le conviene;
El mundo ya no estará en guerra contra los pobres, sino contra la pobreza, y la industria militar no tendrá más remedio que declararse en quiebra;
La comida no será una mercancía, ni la comunicación un negocio, porque la comida y la comunicación son derechos humanos;
Nadie morirá de hambre, porque nadie morirá de indigestión;
Los niños de la calle no serán tratados como si fueran basura, porque no habrá niños de la calle;
Los niños ricos no serán tratados como si fueran dinero, porque no habrá niños ricos;
La educación no será el privilegio de quienes puedan pagarla;
La policía no será la maldición de quienes no puedan comprarla;
La justicia y la libertad, hermanas siamesas condenadas a vivir separadas, volverán a juntarse, bien pegaditas, espalda contra espalda;
Una mujer, negra, será presidenta de Brasil y otra mujer, negra, será presidenta de los Estados Unidos de América;
Una mujer india gobernará Guatemala y otra, Perú;
En Argentina, las locas de Plaza de Mayo serán un ejemplo de salud mental, porque ellas se negaron a olvidar en los tiempos de la amnesia obligatoria;
La Santa Madre Iglesia corregirá las erratas de las tablas de Moisés, y el sexto mandamiento ordenará festejar el cuerpo;
La Iglesia también dictará otro mandamiento, que se le había olvidado a Dios: «Amarás a la naturaleza, de la que formas parte»;
Serán reforestados los desiertos del mundo y los desiertos del alma;
Los desesperados serán esperados y los perdidos serán encontrados, porque ellos son los que se desesperaron de tanto esperar y los que se perdieron de tanto buscar;
Seremos compatriotas y contemporáneos de todos los que tengan voluntad de justicia y voluntad de belleza, hayan nacido donde hayan nacido y hayan vivido cuando hayan vivido, sin que importen ni un poquito las fronteras del mapa o del tiempo;
La perfección seguirá siendo el aburrido privilegio de los dioses;
Pero en este mundo chambón y jodido, cada noche será vivida como si fuera la última y cada día como si fuera el primero.
«Que la vida iba en serio uno lo empieza a comprender más tarde como todos los jóvenes, yo vine a llevarme la vida por delante.
Dejar huella quería y marcharme entre aplausos envejecer, morir, eran tan sólo las dimensiones del teatro. Pero ha pasado el tiempo y la verdad desagradable asoma: envejecer, morir, es el único argumento de la obra.»