Aprovechando
el descanso de este año que pasó, ha sido prudente volver sobre este espacio,
sobre todo para evaluarlo desde los consejos de cuatro autores que han dedicado
su vida a las letras: Robert Louis Stevenson (Ensayos Literarios),
Mario Vargas Llosa (Cartas a joven novelista), Harold Bloom (Cómo leer y por
qué) y Norman Mailer (Un arte espectral, que aún no termino).
Por
supuesto, hay más autores que en algún momento se han esforzado por compartir
sus experiencias en vía de disipar todo tipo de dudas sobre quienes de una u
otra forma encontramos las letras como algo apasionante, pero hasta el momento
son estos, por recomendación y regalo, que han llegado a mis manos con la
esperanza de que la lista crezca.
Aunque parece una extraña combinación, todos
tienen algo en común: Hay que ceder ante la menor tentación de escribir, por
más leve que sea, si esta atracción o necesidad es sincera, sin pensarlo, sin
vacilar, sin esperar retribución a cambio, déjese llevar. Puesto que todos,
creo yo, estamos de acuerdo con Vargas Llosa en que la literatura, sobre todo
escribir, es “lo mejor que se ha inventado para defenderse contra el
infortunio”.
Habrá que decepcionar, no es
el momento de hacer un resumen o síntesis de lo que dicen estos autores en el
papel de consejeros, por una razón muy simple: no es lugar para ello y cada autor es
un universo diferente respecto al otro, las experiencias personales, como
sus consejos, no se parecen en nada entre sí, lo que llevaría a un texto
bastante largo y lo que es peor, con mis apreciaciones respecto a ellos.
Tal
vez pueda dar estas dos recomendaciones para persuadir el interés: 1. No
son manuales para aprender a escribir algo y, esta puede generar discrepancias,
2. Si tiene intención de escribir, hay que leerlos.
Continuar leyendo...