Empty
El
inexorable paso de los días me está despedazando, como un castillo de arena
alcanzado por el último esfuerzo de una ola que se desvanece en la playa. Dos,
tres, cuatro proyectos he dejado inconclusos entre el final del año pasado y
este que apenas comienza. No hay motivación, tampoco tristeza, ni depresión. El
péndulo que oscilaba entre la esperanza y la desesperación se detuvo en el
medio. Me encuentro en un punto muerto.
La
misma cama, los mismos muebles, las tres paredes blancas, un armario, la misma
biblioteca rota y los mismos libros desordenados. Me siento tan adherido que,
si un extraño entrara a la habitación, no se percataría de mi presencia. Hago
parte de la cama, de los muebles y las tres paredes blancas. Hago parte de
todo, pero no estoy.
¿Son
estos los males de nuestros tiempos? Nos acostumbraron a sostener distintos
flancos de apariencias, de máscaras, de autoengaños, que el desgaste es
inminente. Sartre decía que primero existimos y luego nos moldeamos con las
decisiones que tomamos, todos los días, todo el tiempo, pero ante el peso de
asumir la completa responsabilidad de lo que somos, nos justificamos con «no
tengo opción», «es lo que todos esperan que hagan». Nos mentimos y nos gusta.
Si pudiéramos borrarlo todo de un soplo, desnudos frente a nosotros mismos ¿qué
veríamos? ¿nos reconoceríamos?
No
sé a dónde voy. No pierdo las ilusiones y creo en la búsqueda de principios,
siempre necesarios y urgentes, como la solidaridad o la justicia. Pero entre
día y día, me voy difuminando más entre aquello que quisiera ser y aquello que
soy. Queremos cambiar a todos los que nos rodean, pero no somos capaces de
enfrentarnos a nosotros mismos. No hay motivación, tampoco tristeza, ni
depresión.
Quizás
sea el peso de existencia que me aplasta, entonces, ¿habré sido cobarde o
simplemente débil? ¿Es eso lo qué siento?
Corazón apasionado disimula tu tristeza...
Jamás pierdas la esperanza, siempre habrá para ti un nuevo amanecer
Ha pasado tanto tiempo desde la última vez que busqué algo de ti en este mágico lugar...
Hoy encuentro retazos de aquello que leí, palabras que hieren, sueños muertos y esperanzas rotas.
¿Cuándo lograrás reparar tu ajado corazón?...
No necesito conocer de ti más que estas infinitas letras que me han dado esperanza y razones para continuar, No olvides este lugar que has abandonado, no olvides a quienes cada día esperamos una noticia de tu mundo infinito...
regresa y vuelve a ser quien eras, vuelve a llenar ese maravilloso y solo nuestro...
lugar.
Muchas gracias por sus mensajes. Son inspiradores y me motivan a seguir escribiendo.
Basta con que te sientas en la edad media para que vuelvas a escribir... Siempre estoy esperando a tu próxima publicación