Objeto y Sombra

La primera vez que sucedió pensó que solo era efecto de las grandes cantidades de licor que ingería todas las noches para quedar dormido, para que los recuerdos de ella, que estaría a punto de cumplir 8 años desde que se fue, no lo atormentaran más.

“8 años, y ya empiezo a olvidar su rostro” Pensaba cada mañana sentado en su cama, antes de iniciar la rutina.

Era una rutina simple. Nunca, a pesar de dormir borracho, podía dormir mas de las 7 de la mañana, no entendía muy bien porque, a veces las pesadillas lo despertaban, otras veces simplemente el sueño se iba. Se levantaba, se arreglaba y camino al trabajo comía algo ligero, desde que ella murió nunca más cocino, arreglo su ropa o limpio su alcoba. Después de la jornada, en ese trabajo de mierda al cual estuvo atado, en la misma licorera, compraba una caja de cigarrillos y una botella de vodka, del más barato, una botella siempre es suficiente.

Llegaba a casa, tiraba todo una vez más, se sentaba sobre su propio desorden, confundido entre ropa sucia y papeles, a tomar y fumar, mientras perdía el conocimiento se lamentaba por su perdida, se cuestionaba si pudo haber hecho algo en esa situación, de pronto si no hubieran discutido por el orgullo que nunca pudo dejar de lado, ella no habría salido apresurada de su apartamento, de pronto habría sido más precavida al cruzar la calle, y nunca habría ocurrido tal accidente. El conjunto de coincidencias que determinan un suceso determinan también nuestras vidas, pero esa noche de jueves, las cosas cambiarían.

Se despertó y miró el reloj, eran las 11 de la noche, no había pasado mucho desde que se quedó dormido, con dificultad se levanto de la cama, caminando al baño vio a su derecha, en el muro amarillo del pasillo, la silueta de una mujer, aterrado busco la dueña a sus espaldas, no hay nadie, pensó que estaba borracho aun o que solo estaba soñando, pero cuando escucho su voz se convenció, era real y no solo eso, la sombra provenía de él.

“¿Qué has hecho contigo mismo, con nuestra vida?”
Quedó paralizado, a pesar de los años no podría olvidar su voz, “¿qué es lo que pasa?, dime…”

Durante un momento hubo solo silencio, se acerco a la pared y al colocar su mano sobre la silueta, lloró.

Con el pasar de las lunas, había más visitas y más incertidumbre, hasta que finalmente, se convenció que eran reproches de ella a lo que había pasado, su culpa esta vez había ganado y finalmente optó por quitarse la vida.

Lo que nunca entendió es que no era ella quien se reflejaba en el muro, era su propia culpa.

Sus años juntos los habían hecho uno solo, y su culpa, los había empezado a separar en objeto y sombra. Su vida vacía entre basura y miseria, ella en un recuerdo que el tiempo empezaba a desvanecer, estaban separados, no solo en su forma física, si no en su esencia.

Él en un cuerpo sin alma y ella en un alma en pena.

De pronto él si lo había entendido después de todo, y la muerte sería la forma de estar unidos, nuevamente. 

1 Response to "Objeto y Sombra"

Publicar un comentario