Principio de la eternidad
El silencio que hubo después del orgasmo mutuo parecía infinito, ella sintió ganas de llorar y de aferrarse aún más fuerte contra su cuerpo, él, por su parte, sintió que en ese lapso de silencio habían sido uno y que una vez regresaron a la realidad, una parte de él había quedado atrapada en ella. Sintió miedo, pensó que era imposible sentir algo así después de tal placer. Sin embargo estaba paralizado, la abrazó una última vez, con más fuerza antes de que ella se acostara a su lado.
No hubo palabras, desnudos se miraban fijamente en la cama, después de un rato finalmente ella dijo: “Ahora eres mío…”
La miró directamente a los ojos y entendió la razón de su miedo, habría de pasar el resto de su vida detrás de ella, buscando recuperar esa parte suya atrapada, una parte de su alma atrapada esa noche…
Y así fue, hasta que sus huesos se hicieron polvo.
Espero poder huir antes de que eso me pase alguna vez...
Ya lo había dicho antes: muy bueno!
Tampoco espero que me pase, debe estar atravezando un mal momento, debería buscarla.